- Compadre Guto, compadre Guto.
-Sí, compadre-contestó Guto.
-Cumpita, cumpita, acaba de llegar la Sra. Encarna de Sangamacocha muy asustada, está en la casa del sanitario Nolvin, está muy pálida la pobre.
-¿Qué pasó cumpa Eloy? Dime de una vez,que pasó-dijo Guto.
-Dice la Sra. que vio una inmensa boa en Sangamacocha y casi la traga, logró escaparse cargando a su llullito y está casi desmayada la pobre-dijo el cumpa Eloy.
-Vamos compadre a Sangamacocha, avisa a toda la gente-dijo Guto.
Salió Guto de prisa con destino a la cocha. En la pista de aterrizaje estaba toda la gente agrupada esperando al maestro Guto. Corrieron los hombres. algunos armados de machetes y escopetas. Pasaron por San Andrés y los pobladores se aunaron al grupo, pasaron por Dos de Mayo y así desfilaron los hombres en fila india. Guto iba adelante del grupo, llegaron al lugar y avanzaron en puntillas. La quincha de la casa tenía una perforación cubierta de una sustancia gelatinosa, había una huella de 30 cms. Que avanzaba hacia la orilla de la cocha. Las hierbas y hojarascas estaban húmedas con ciertas hilachas de flemosidades.
Los hombres avanzaban agazapados siguiendo la huella pòr la orilla de la cocha y llegaron a un bosquecito, aquí lograron observar alrededor de dos metros de cola, cuya punta roma tenía cerca de 10 cms. de diámetro. El maestro Guto dispuso el disparo de las armas, la boa se sumergía con su lentitud natural, indiferente al dolor por los cientos de municiones que ingresaban a su cuerpo y desapareció por completo.
- Habrá ingresado las municiones a su cuerpo-dijo un hombre.
- No vemos sangre, es raro-dijo otro hombre acercándose a la huella de la orilla.
- Las municiones habrán quedado prendidas en la piel del animal como garrapatas-dijo Guto.
Y de pronto escucharon la detonación de un sonido similar a una bomba en el centro de Sangamacocha. Un chorro de 50 mtrs, se suspendió a 50 mtrs.de altura y cuando cayeron las gotas de agua sobre la superficie del lago, llegaron a la orilla olas cada vez más fuertes y el nivel del agua crecía en forma rápida.
Los hombres asustados regresaron por el camino presurosos, soportando una lluvia torrencial que del momento se desató, entre los rayos que caìan alrededor de la cocha y los truenos persistentes que retumbaban. Los hombres se encontraban perdidos en esa montaña virgen donde reinaba la oscuridad, perdieron el control del tiempo y el viento soplaba en todas direcciones que derribaba árboles en forma estrepitosa.
Los hombres estaban agrupados, peroEloy, un conocido montaraz de San Pablo, se alejó del grupo a tientas en la oscuridad. Cuando llegó a una parte clara que estaba solo a doscientos metros de la cocha y dejaron la tempestad que desapareció poco a poco. Pasaron varios años que la cocha no fue visitada, hasta que un día Filucho Rivero contrató a unos hombres para construir una zanja por uno de los desaguaderos de la cocha hasta llegar a la desembocadura en la quebrada de Ishangayacu. Las aguas de la cocha pasaba por la zanja en abundancia, llevando consigo boquichicos, fasacos, pañas y Filucho estaba contento de su trabajo.
-Cuando seque bien sembraré arroz y produciré bajo el sistema de riego, porque la alimentación de agua de las quebradas lo mantendrán permanentemente con agua, y ya traje semilla de Chiclayo. Las plántulas de arroz tenían quince días y estaban muy hermosas. Filucho estaba feliz con este Proyecto. La superficie de la cocha estaba a punto de secarse, algunas partes estaban en lodo y solo en algunos pozos había agua transparente donde los peces apiñados corrían desesperados y Filucho contrataba mas personal para sembrar más plántulas de arroz.
Hasta que una noche se escuchó el estruendo del, sonido de una bomba, que dejó a Filucho asustado y a sus acompañantes.
-¿Qué ha sido eso amigo?- dijo Filucho dirigiéndose a su amigo Alfredo.
-Parece que fue el sonido de Sangamacocha.
-No, no puede ser. Sangamacocha ya no existe, ya pasó a la historia-dijo Filucho incrédulo. Esto, preocupaba a Filucho, que esa noche no pudo dormir y a las cinco de la mañana, en mancha con sus peones, Filucho fue a Sangamacocha, pasó por San Andrés, Dos de Mayo y la gente le decía que la cocha había reventado. Grande fue la sorpresa y la desilusión de Filucho al observar desde una loma, que Sangamacocha estaba ya en su estado natural, el nivel del agua era normal. Y la zanja estaba totalmente cubierta de lodo que impedía el drenaje acelerado de las aguas de la cocha, solo salía ya el volumen de desague normal.
Misterioso ¡No!
La Selva y Sus Encantos
domingo, 4 de diciembre de 2011
SAPOSOA
EVOCANDO SU HISTORIA EN EL 132 ANIVERSARIO DE FUNDACIONSaposoa, capital de la Provincia de Huallaga celebra su 132 Aniversario de Creación Polìtica.El origen de los primeros pobladores de Saposoa se pierde en la bruma de todos los tiempos, pero, del estudio comparativo de los rasgos fisonòmicos y el idioma de sus descendientes se puede llegara la conclusión de que procedìan de los antiguos indios lamistas descendientes de los aguerridos chancas que comandados por Ancohallo hicieron tambalear y poshequear al gran Imperio Incaico,siendo finalmente derrotados y perseguidos por las huestes de Wiracocha hasta internarse en lo màs intrincado de nuestra Selva Amazònica.
LEYENDA DEL SAPO PERDIDO
Cuenta la tradición, que los primeros habitantes de Saposoa se ubicaron en el lugar de las nacientes del rìo Saposoa y que allì vivìan felices y contentos de la caza y de la pesca.Pero, un dìa cuando estaban celebrando sus fiestas tradicionales entre danzas, libaciones y ofrendas a sus dioses, apareciò de pronto el temible Lope de Aguirre y sus huestes que estaban en busca del codiciado Dorado, venìan sedientos de sangre y riqueza, y al grito de ¡Santiago! ¡ Viva el Rey! arremetieron contra los indefensos indios, quienes al escuchar el estampìdo de los arcabuces y sentir sus terribles efectos, huyeron despavoridos, abandonando el lugar, pensando que el Diablo se habìa apoderado de ellos. Y en efecto, los españoles cual verdaderos demonios, saquearon y destruyeron el poblado apoderàndose de todo cuànto objeto valioso encontraban, bajando luego en balsas hasta llegar al rìo Huallaga y siguiendo tambièn sus aguas, al llegar al Pongo que hoy lleva su nombre, Aguirre con su arcabuz matò a un àguila que allì habitaba y era el terror de cuànto viajero se atrevìa a pasar por dicho Pongo.Los sobrevivientes de aquella horrible matanza, fugitivos bajaron caminando por las orillas del rìo Saposoa y vinieron a establecerse donde actualmente se asienta la ciudad de Saposoa, junto a la Laguna llamada Cocha Grande junto a una planicie de las Colinas del Churucho.
Cuentan tambièn los antiguos pobladores que algunos de los sobrevivientes del Sapo Perdido, quisieron regresar para recoger sus pertenencias dejadas durante el èxodo, pero nunca pudieron llegar, ya que la antigua ciudad de Saposoa se habìa convertido en una enorme laguna cuya “madre” era un enorme toro bravo que al notar que alguien se acercaba bramaba y desencadenaba una terrible tormenta con rayos y truenos que atemorizaban al màs valiente en esa zona del SAPO PERDIDO o sea la antigua ciudad de Saposoa.
ORIGEN DEL NOMBRE DE SAPOSOA
Cuentan que la Laguna Cocha Grande ubicado en lo màs intrincado de la exuberante selva era una magnìfica “collpa” o sea un bebedero y bañadero de gran cantidad de animales silvestres, tanto cuadrùpedos como aves, que atraìdos por sus frescas aguas y abundantes frutas que allì existìan, acudìan a ella.
Conocedores de èsto, los indios lamistas la habìan convertido en excelente lugar de caza al que siempre acudìan.En una de estas partidas de caza se enrolò un mestizo que amante de las aventuras quiso acompañar a los indios. Llegados a Cocha Grande ya al anochecer, tuvieron que acampar en sus orillas y cada cual se dispuso a pasar la noche de la manera màs conveniente. El mestizo se acomodò debajo de un árbol de ojè, colocando su mochila, botas y la escopeta cerac de su cabecera y cansado como estaba se quedò completamente dormido. Al despèrtar al dìa siguiente se sorprendiò no encontrar su mochila y una bota, preguntò a sus compañeros y ninguno de ellos pudo darle razòn de èsto. Intrigados todos por la pèrdida se pusieron a buscar entre la tupida vegetación de los alrededores y no serìa poca su sorpresa, cuando uno de ellos encontrò la mochila y una de las botas enredada en las patas y cabeza de un enorme sapo.El indio, al verlo exclamò: ¡SAPO SUA! ¡SAPO SUA! Expresiones quechuas que quiere decir:¡SAPO LADRON!. Pasaron los años y de Sapo Sùa con el tiempo se cambiò a la expresión: SAPOSOA.
Carlos Velásquez Sànchez
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